jueves, 22 de diciembre de 2011
martes, 20 de diciembre de 2011
Represión contra estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa
El 12 de diciembre de 2011 compañeros de la Escuela
Normal Rural de Ayotzinapa, pertenecientes a la Federación de Estudiantes
Socialistas Campesinos de México FECSM, que agrupa a todas las normales rurales
del país, de nueva cuenta salieron a
manifestarse.
Alrededor de las 12 del día bloquearon la
autopista del sol, exigiendo una audiencia con el gobernador Ángel Aguirre Rivero y el cumplimiento cabal de los acuerdos firmados;
posteriormente llegaron policías antimotines
iniciándose un enfrentamiento, que al principio los normalistas superaron en
número, haciendo que estos se replegaran, sin embargo minutos después llegaron policías
ministeriales del estado y policías federales fuertemente armados con rifles
R-15 y AK-47 mejor conocidos como cuernos de chivo, disparando directamente
contra los estudiantes, asesinando a dos jóvenes en el lugar (Jorge
Alexis Herrera Pino, y Gabriel Echeverría de Jesús).
Hubo 24 detenidos. Al día siguiente recuperaron su libertad 23, quedando un
compañero preso que fue torturado y obligado a inculparse como portador de un
rifle y haber disparado contra los policías; para tratar de justificar la
violencia y hacerlo ver como un enfrentamiento en vez de un ataque a
estudiantes desarmados. Cabe mencionar que el compañero detenido es de primer
ingreso y pertenece a una de las comunidades donde quieren construir la presa
la parota.
Trinidad de la Cruz
Trinidad de la Cruz
Crisóforo de 73 años, dirigente comunal quien acompañaba a la caravana del
Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad fue secuestrado el día 6 de
diciembre de 2011 y encontrado muerto el día siguiente 7 de diciembre con
cuatro impactos de bala y huellas de tortura.
Trinidad fue comandante de la
guardia comunal y ocupo puestos importantes como: juez tradicional y el primer
encargado del orden del nuevo poblado de Xayakalan y Santa María Ostula tierras
a la costa michoacana que desde 2009 pobladores mantienen la defensa de sus
tierras. Vemos como esta supuesta guerra contra el narcotráfico en México que ha
dejado más de 52 mil muertos, sigue cobrando la vida de luchadores sociales
como Nepomuceno, Carlos Sinhue Cuevas, Marisela Escobedo y ataques
recientemente contra norma Andrade y amenazas a su hija Malú Andrade. Es
evidente la criminalización contra los luchadores sociales y tal parece que
esta guerra en ves de atacar al narcotráfico amenaza la vida de personas que
luchan por nuestros derechos y por la transformación de un mundo mejor.
Todos somos trinidad
Alto a la impunidad ni una acecinada más
¡Ayotzinapa vive! ¡La lucha
sigue!
domingo, 18 de diciembre de 2011
PRONUNCIAMENTO DE LA FECSM
REPUDIO AL GOBIERNO MEXICANO GENOCIDA QUE MATA ESTUDIANTES
La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) CONDENA ENERGICAMENTE el ASESINATO DE TRES ESTUDIANTES de la Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero; que fueron agredidos el día 12 de diciembre del 2011 a las 12 hrs. durante una manifestación pacífica que exigía que el Gobernador Ángel Aguirre Rivero cumpliera con los compromisos asumidos y luego de la cancelación de tres audiencias. En la salida de la autopista de Chilpancingo a Acapulco fueron certeramente agredidos por fuerzas policiacas municipales, estatales y federales, resultando ASESINADOS los normalistas:
Gabriel Echeverría de Jesús de 20 años del 2º “B” de la Licenciatura de Educación Física.
Jorge Alexis Herrera Pino de 21 años del 3º “A” de la Licenciatura de Educación Primaria.
Y otro compañero que falleció a consecuencia de las heridas de bala.
Además, hay aproximadamente 5 heridos más de bala, 50 detenidos, que han sido torturados para que declaren en contra de sus compañeros y un número indeterminado de desaparecidos.
Las fotografías y videos publicados por las redes de comunicación muestran la saña de la agresión y claramente que quienes dispararon fueron las fuerzas policiacas y que los estudiantes y los miembros de las organizaciones que los apoyaban no llevaban más armas que sus ideas y demandas.
De igual forma, ha sido rodeada la normal por fuerzas militares y policiacas con la finalidad del desalojo de los estudiantes y padres de familia, a quienes no les permiten la salida.
DEMANDAMOS:
CASTIGO A LOS CULPABLES DEL ASESINATO DE NUESTROS COMPAÑEROS.
LIBERTAD A LOS PRESOS Y PRESENTACION DE LOS DESAPARECIDOS.
ENTREGA DE LOS CUERPOS A LOS FAMILIARES.
RESPETO A LA COMUNIDAD ESTUDIANTIL, NO AL CIERRE DE LA ESCUELA.
REPUDIO TOTAL AL GOBIERNO MEXICANO GENOCIDA.
Diciembre 2011
¡POR LA LIBERACION DE LA JUVENTUD Y CLASE EXPLOTADA!
¡VENCEREMOS!
Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México
Cuarta publicación
Información sobre los activistas caídos: Organismo de Difusión del Núcleo Estudiantil Revolucionario.
martes, 13 de diciembre de 2011
Yo también soy Nepomuceno Moreno
El asesinato de Nepomuceno Moreno Núñez quien pertenecía al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, aquedado dentro de los más de 52 mil muertos que has surgido debido a la Guerra contra el Narco de Felipe Calderón, convirtiéndose en una cifra más, fue asesinado el pasado 28 de noviembre en Hermosillo, Sonora. Lo único que deseaba el Sr. Moreno Núñez era
recuperar a su hijo. Luchaba porque se esclareciera el caso de la desaparición forzada de su hijo Jorge Mario Moreno León, que según su testimonio, fue detenido el 1 de julio de 2010 por policías del estado de Sonora cerca de Ciudad Obregón.Moreno Núñez acudió el pasado 14 de octubre, junto con los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, al Castillo de Chapultepec al diálogo con autoridades federales encabezado por el presidente Felipe Calderón y denunció ahí la desaparición de su hijo a manos presuntamente de policías estatales, lo que ameritaba que su casa fuera resguardada por elementos del Ejército mexicano.
Nepomuceno Moreno señaló públicamente que: "estaba resignado a pelear solito contra el gobierno de Sonora, ya ni me quieren recibir, se ríen de mí, antes iba al cuartel del Ejército para denunciar el secuestro de mi hijo; escribí cartas a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) y nadie me hacía caso; hasta que me uní al Movimiento por la Paz veo que las organizaciones sociales tienen el poder para sentar al presidente Felipe Calderón en una mesa de diálogo y que los procuradores de justicia están obligados a recibirnos para reabrir las investigaciones".
Ahora solamente lo que pide el resto de su familia es que se aclare su muerte, así como la aparición en vida de su hijo Jorge Mario Moreno León. Sin embargo, las autoridades han hecho caso omiso. Nepomuceno Moreno es parte de los Activistas asesinados recientemente, así como también el Sr. Trinidad de la Cruz, quien también fue asesinado a los pocos días de unirse al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.
La sociedad en su conjunto hace un llamado para que termine la represión y amenazas, si como los asesinatos de los Activistas que luchan día a día por recuperar a sus hijos, padres, hermanos, desaparecidos a causa de la Guerra contra el Narco, en este mes de Diciembre se cumple 5 años desde que Felipe Calderón declara dicha Guerra.
viernes, 9 de diciembre de 2011
Lesionan a Norma Andrade
“Nuestras hijas de regreso a casa” son una asociación
civil que busca otra alternativa a la de las instituciones ya que ellas no les han podido dar respuesta a la
desaparición y muerte de las mujeres de Juárez, hecho que ha estado presente desde 1993.
Al extenderse en Chihuahua con 5 desapariciones de mujeres en 2001 sus padres
empiezan a congregarse y a organizarse.
El pasado 2 de diciembre de 2011, Norma Andrade,
profesora y fundadora de la Organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa fue
lesionada con 2 balazos e internada en el hospital 66 del IMSS con lesiones en el tórax y brazo.
Su hija Malú García Andrade ha estado pendiente y
con ella en su recuperación, también dando entrevistas e información del estado
de su madre. Malú García Andrade y Norma Andrade se convirtieron en activistas
después de que Lilia Alejandra García Andrade fuera secuestrada por presuntos
organismos del crimen organizado el 14 de febrero de 2001 y encontrada muerta
en un terreno baldío del fraccionamiento Pradera Dorada, ubicada cerca del
campo algonodero.
Para Malú García ha sido muy difícil esta situación
por el constante acoso que ha tenido que sufrir desde antes del “intento de
robo” que según sufrió Norma Andrade empezando por una manta amenazante
colocada en el trabajo de su madre, donde fue retirada y desaparecida por
miembros de la policía municipal. Malú García pidió informes sobre que decía
exactamente la manta ya que contenía otros nombres de mujeres de la
organización, a lo cual le dijo La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) “que ninguno de sus
elementos habían recogido alguna manta en el lugar en mención". Y aunque
Norma Andrade ha tenido mucha seguridad
desde el atentado que sufrió, se han recibido llamadas amenazantes al hospital
diciendo que está en peligro la integridad de los miembros del hospital y de
Norma por lo mismo se cree que fue dada de alta prematuramente.
Malú García en una carta da las gracias por el apoyo pero sin
dejar de tomar en cuenta que todavía es un largo camino por recorrer y que sin
el apoyo de la gente más personas seguirán siendo estadísticas.
También en el blog de
la Organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa se solicita apoyo económico
para Norma Andrade y su recuperación, los datos están aquí: http://nuestrashijasderegresoacasa.blogspot.com/
martes, 29 de noviembre de 2011
Por el pasado 25 de noviembre, Día Internacional a la No Violencia contra la Mujer, se ha sacado una publicación especial. Esperamos sus comentarios y preguntas.
También pueden ver la publicación aquí.
La violencia hacia las mujeres ha existido desde hace muchísimo tiempo. Las mujeres, hace apenas unas décadas, eran tratadas como objetos, no como personas con derechos. Esta es la raíz de que las mujeres sean, aun hoy, en un porcentaje increíble, victimas de todo tipo de violencia.
El sometimiento de la mujer al hombre pervive desde siglos. Las leyes patriarcales, es decir, elaboradas únicamente por hombres, colocan a la mujer no como persona sino como objeto a su servicio, por lo que no es susceptible de tener derechos. Tiene, eso si, obligaciones. Pero el reconocimiento de decidir sobre su vida aun se les niega en algunos lugares del mundo, pues considerada como incapaz, como menor de edad y, por tanto, esta sujeta a las necesidades e ideas del varón.
Para muestra de cómo hasta el pasado siglo se trataba a la mujer, basta decir que todas las mujeres debían permanecer bajo la tutela del varón, marido o familiar, durante toda su vida.
Nuestros códigos provienen del espíritu del Código Napoleónico. Espíritu que se basa en ideas de Napoleón Bonaparte, de quien se cree son las siguientes palabras: La naturaleza destino a las mujeres a ser esclavas nuestras... Ellas nos pertenecen, lo mismo que los frutos de un árbol pertenecen a su dueño”
Hoy, sin embargo, al menos a nivel de discurso y a nivel legal, las mujeres ya tienen derechos humanos. Es decir, ya son consideradas personas libres, plenas y con capacidad para decidir su vida y tomar decisiones frente a las demás personas.
Las leyes reconocen a las mujeres igual capacidad que a los hombres, iguales derechos e iguales libertades. Como están reconocidos se pueden practicar, se pueden exigir y se puede pedir de forma legal que el Estado garantice la posibilidad de ejercer cada uno de esos derechos. Desafortunadamente aún en una sociedad en desarrollo, queda mucho por trabajar y las mujeres tendrán que seguir exigiendo, reclamando, defendiendo que se reconozca lo que es un derecho fundamental: la libertad individual basada en el respeto a la diferencia, a la individualidad de cada mujer como persona única e irrepetible, con derecho a ir y venir por donde quiera, a elegir sin condiciones previas su profesión, su creencia y su lugar de residencia, sus gustos y sus ocios, su orientación sexual y su forma de disfrutarla, su derecho al placer y su derecho a crear.
Sobre todo esto es muy importante mencionar que aun que existan los derechos de las mujeres también existe el machismo aun en pleno Siglo XXI, y esto trae como consecuencia todo tipo de violencia hacia la mujer, pero muy pocas entienden lo que es violencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como violencia el uso deliberado de la fuerza física o del poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. De ahí se deriva la violencia de género que se entiende cualquier agresión (física, psicológica, sexual o económica) dirigida en contra de las mujeres por el solo hecho de ser mujeres. La violencia contra la mujer es una manifestación de las relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres.
Los tipos de violencia que existen hacia las mujeres son la física, psicoemocional, patrimonial, sexual, económica, contra los derechos reproductivos y feminicida.
Violencia física: todo acto intencional en el que se utilice alguna parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de la mujer. Otro tipo de violencia como la psicológica, deja señales que se reflejan en el cuerpo a través de diversas enfermedades, pero no se identifican aun como violencia física, por que no hay golpes de por medio, pero producen graves daños y deterioro físico, como son una enfermedad de transmisión sexual, depresión, etc.
Violencia psicoemocional: Se escucha, casi nunca se ve, pero se siente. Son actos, actitudes u omisiones que lesionan emocionalmente. Su intención es ejercer el poder por medio de la humillación, intimidación, degradación, descalificación, ridiculización o agresiones verbales. Estos comportamientos pueden incluir la burla, el aislamiento, el desprecio, el insulto, la indiferencia y generalmente, tiene como resultado la perdida de la valoración y autoestima de la mujer agredida.
Violencia sexual: Consiste en obligar o imponer una acción o conducta sexual a la mujer en contra de su voluntad. La violación es la manifestación más evidente de la violencia sexual.
Violencia económica y patrimonial: es aquella en la que se utiliza los bienes o el dinero para privarte de tus derechos. En los actos de violencia económica se incluyen la destrucción y es despojo de bienes, mientras que en las omisiones, es decir, dejar de hacer, se considera el incumplimiento de las obligaciones alimenticias o de otras necesidades de la pareja o de sus hijas o hijos.
Violencia reproductiva: cuando se nos limita o se nos niega el derecho a decidir libre y voluntariamente sobre la reproducción, y a los servicios de aborto seguro, conforme ala ley.
Violencia feminicida: es la forma extrema de la violencia de género contra las mujeres. El feminicidio (asesinato de mujeres) es la más alarmante forma de violencia contra las niñas y las mujeres, y sucede como culminación de una situación caracterizada por la violación reiterada y sistemática de los derechos humanos de las mismas.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Un mensaje a la juventud.
Pablo González Casanova.
Dedicado a los profesores y estudiantes del CCH
Desde 1968 hasta hoy los jóvenes revelan ser una nueva categoría en la historia universal. Es cierto que con anterioridad, en varios países de América Latina y del mundo, los jóvenes ya habían hecho acto de presencia, como ocurrió con la famosa reforma universitaria a la que en Córdoba, Argentina, convocaron los estudiantes. Es cierto también que muchos héroes de la historia universal, desde la antigüedad, han sido jóvenes; pero se distinguían como héroes, no como un protagonista genérico de la historia. En cambio, desde 1968, en París, en Chicago, en México, y hoy en el Magreb y los países árabes, los movimientos de la juventud están a la vanguardia de la lucha por otro mundo posible. Están contra la guerra, están contra las discriminaciones raciales, están contra los simulacros de democracia o de socialismo que en realidad son dictaduras de ricos y poderosos apoyados en las fuerzas de seguridad a su servicio, legitimados por la clase política de fingida elección popular o de partido, y hoy serviles ante las grandes potencias cuyos máximos dirigentes asumen abiertamente la mentalidad y la criminalidad colonialista –que desde ayer asumieron contra Vietnam, contra Cuba, contra los afroamericanos–, y que ahora, cada día que pasa, manifiestan orgullosos contra los países y los pueblos de la periferia, y también contra la inmensa mayoría de los jóvenes del mundo entero, de los jóvenes de las poblaciones marginadas y excluidas, de las clases medias depauperadas, de los hijos de los trabajadores desregulados, de los hijos de los técnicos y profesionales que no tienen educación, ni empleo, ni esperanza de tenerlos, ni futuro que perder. Por esas causas aparece la juventud rebelde desde los años sesenta. Y también porque desde los años sesenta se empiezan a aplicar las primeras políticas neoliberales hoy en auge; las políticas que le quitan el futuro a la juventud, y que enriquecen más que nunca al gran capital. Porque desde los años sesenta se toman medidas de reducción de los servicios públicos y sociales que hoy dejan sin escuela, sin trabajo y sin futuro a la inmensa mayoría de la humanidad, en particular a los jóvenes y a los niños que son el futuro de la humanidad… Y porque desde entonces el discurso oficial muestra más y más su falsedad, su falta de respeto a la palabra, su falta de respeto a las personas, su falta de respeto a la moral pública, su inmensa capacidad de mentir, su maquiavélica capacidad de convertir la realidad en escenarios de falsas luchas en las que se enfrentan unos pueblos contra otros, unas culturas contra otras, unos jóvenes contra otros, para que pueblos, culturas y jóvenes se destruyan entre sí, a reserva de destruirlos también con campañas de odios raciales, de odios religiosos, y con todo tipo de narcóticos y de armas que les venden a trasmano y que permiten a quienes los producen y distribuyen hacer inmensos negocios a costa incluso de su propia juventud, hoy principal consumidora del mundo. Por donde se vea las víctimas preferidas son los jóvenes, y como los jóvenes son quienes más resisten, son también a quienes más enajenan, a quienes más destruyen, con el escapismo de las drogas, y con bandas trasnacionales de narcotraficantes que los reclutan por las buenas o por las malas al tiempo que los enfrentan con sus propias comunidades, con las comunidades a las que antes defendían, así les hacen perder el sentido de la vida y el sentido de la lucha contra la opresión, contra la explotación y la exclusión, y los reclutan para juegos de guerra en que luchan como pandillas de mafiosos por pequeños territorios a cuyos vecinos les venden seguridad, en vez de luchar al lado de sus pueblos y de su gente por ese otro mundo posible, que hoy corresponde a un programa de acción y de creación más rico que cualquiera de los anteriores en los valores que defiende y que apuntan a otra libertad, a otra justicia, a otra democracia que se construyan desde abajo y con los de abajo y de las que los campesinos mayas zapatistas son los pioneros, con muchos otros pueblos de América y del mundo, que traen para el mundo un proyecto de paz y de libertad, de justicia y de democracia, y a los que ciega y criminalmente se contesta con ataques y asedios, con intentos de corrupción y cooptación, como si sus luchas no fueran la más segura forma de defender la vida en la Tierra y ese buen vivir sin el mal vivir de nadie que reclaman los indios de los Andes. Tal vez algunos piensen que exagero, cuando todo lo que digo está basado en investigaciones y trabajos sobre los problemas de la juventud y de los pobres de la Tierra, y sobre la forma en que los atacan, desorientan y enajenan quienes les temen y quienes en la llamada sociedad del conocimiento imponen las políticas educativas del desconocimiento; quienes en nombre de la libertad del mercado imponen la desregulación y el desempleo de los trabajadores, quienes en la educación imponen los criterios de la privatización del conocimiento y de la transformación de los educandos en meros instrumentos o robots que les permitan disminuir riesgos y optimizar utilidades y riquezas. Tal vez algunos piensen que me estoy saliendo del tema, porque en realidad supongan que debo hablar nada más de la educación, pero de la educación estoy hablando. Y pienso que como jóvenes estudiantes de esta u otra institución escolar –o como simples jóvenes ustedes, y nosotros como profesores no tan jóvenes o muy viejos–, tenemos que plantearnos la educación del carácter, de la voluntad y la moral de lucha como la base de cualquier educación. A mi memoria vienen las cartas del lord Chesterfield a su hijo, en las que le enseña cómo guardar el control de sí mismo hasta en los momentos más difíciles, y le transmite varios pensamientos sobre el arte de vivir, pensar y luchar. Y también a mi memoria viene aquella reflexión de un líder de la independencia de un país asiático que dijo: Debemos tener músculos de hierro y nervios de acero. Y me acerco al sureste mexicano, y recuerdo el discurso de una comandante zapatista que con su voz dulce y su tono cantado y firme, en una gran asamblea de la selva Lacandona, nos dijo: Lo primero para conocer es perder el miedo. Y, bueno, pues ya que estoy en la Lacandona, donde hago mis estudios pos-doctorales desde 1994 en que me invitó a acompañarlo en su caminar por los derechos de los pueblos indios, ese grande obispo que recientemente falleció y que se nombraba don Samuel Ruiz, y donde me hice adherente zapatista, y donde he aprendido más de lo que ustedes puedan imaginar… donde aprendí a oír más, a dialogar más, a pensar y actuar más; donde aprendí a vincular conocimientos y saberes del aula y del campo, a entender desde abajo y a la izquierda que el corazón tiene razones que la razón no comprende y que se manifiestan muchas veces en formas no verbales sino de solidaridad y de apoyo mutuo, y donde advertí cómo seguimos siendo un país incompleto y que no se reconoce a sí mismo porque no reconoce al indio, y no se da cuenta de la grandeza del indio y de México, de la dignidad y la identidad de los pueblos originales, y de la imposibilidad de que México sea una avanzada del mundo mientras no se entienda que el proyecto zapatista de emancipación no es sólo un proyecto de emancipación para los indios de México o de América, sino un proyecto de emancipación y sobrevivencia para todos los seres humanos que quieran con la vida hacer real la libertad. Bueno, pues algo de eso aprendí y tiene que ver con otros conocimientos que llevo aprendiendo desde hace ya varias décadas, unos sobre las nuevas ciencias de la complejidad y las tecnociencias, y otros sobre las humanidades y las formas en que desde el siglo XVIII se vinculan las luchas por la cultura, por la independencia, por la justicia y el socialismo, por la democracia y la libertad. Y en eso estaba cuando me recordaron que hace cuarenta años fui a Naucalpan a inaugurar el proyecto de bachillerato del CCH, y me hicieron pensar en un mensaje que quiero transmitirles para terminar un texto que empieza a ser demasiado largo. Estoy seguro, en primer término, que la educación propia y de los demás es una lucha actual por el aprender a aprender a pensar, a leer y escribir, a razonar, a recordar, a experimentar y practicar, lo que implica un desarrollo del pensamiento crítico, reflexivo y creador, un amor a la lectura de la poesía y la narrativa, un acercamiento a las ciencias de la historia y de la sociedad, un conocimiento de las matemáticas como lenguaje para razonar y hacer ciencias, un conocimiento de las ciencias experimentales y de la práctica de las utopías, así como una práctica de los oficios manuales y de los juegos y deportes, tareas que no son abrumadoras cuando se emprende el aprendizaje como una actividad vital que no se deja y que se sabe combinar con el trabajo, la lucha y la fiesta en el aprendizaje de una cultura general y en el dominio de algunas especialidades y oficios en que se adentra y ejercita uno más, si no quiere uno reducirse a ser ni un sabelotodo ni un especialista eficiente pero inculto. Estoy seguro, por otra parte, que en estos cuarenta años las innovaciones de las ciencias y las tecnociencias nos obligan a actualizar muchos de nuestros conocimientos y a seguir aprendiendo a aprender, a lo que también estamos obligados si queremos descubrir, con nuestro propio saber y entender, los nuevos y ricos proyectos de la emancipación humana por los que debemos luchar sin cejar, a sabiendas de que como maestros tenemos que preparar a la juventud para entender el mundo y para cambiarlo, y como estudiantes también. Estoy seguro que los profesores y estudiantes del CCH y de nuestra Universidad magnifica sabremos cumplir con nuestro deber. Gracias.
Dedicado a los profesores y estudiantes del CCH
Desde 1968 hasta hoy los jóvenes revelan ser una nueva categoría en la historia universal. Es cierto que con anterioridad, en varios países de América Latina y del mundo, los jóvenes ya habían hecho acto de presencia, como ocurrió con la famosa reforma universitaria a la que en Córdoba, Argentina, convocaron los estudiantes. Es cierto también que muchos héroes de la historia universal, desde la antigüedad, han sido jóvenes; pero se distinguían como héroes, no como un protagonista genérico de la historia. En cambio, desde 1968, en París, en Chicago, en México, y hoy en el Magreb y los países árabes, los movimientos de la juventud están a la vanguardia de la lucha por otro mundo posible. Están contra la guerra, están contra las discriminaciones raciales, están contra los simulacros de democracia o de socialismo que en realidad son dictaduras de ricos y poderosos apoyados en las fuerzas de seguridad a su servicio, legitimados por la clase política de fingida elección popular o de partido, y hoy serviles ante las grandes potencias cuyos máximos dirigentes asumen abiertamente la mentalidad y la criminalidad colonialista –que desde ayer asumieron contra Vietnam, contra Cuba, contra los afroamericanos–, y que ahora, cada día que pasa, manifiestan orgullosos contra los países y los pueblos de la periferia, y también contra la inmensa mayoría de los jóvenes del mundo entero, de los jóvenes de las poblaciones marginadas y excluidas, de las clases medias depauperadas, de los hijos de los trabajadores desregulados, de los hijos de los técnicos y profesionales que no tienen educación, ni empleo, ni esperanza de tenerlos, ni futuro que perder. Por esas causas aparece la juventud rebelde desde los años sesenta. Y también porque desde los años sesenta se empiezan a aplicar las primeras políticas neoliberales hoy en auge; las políticas que le quitan el futuro a la juventud, y que enriquecen más que nunca al gran capital. Porque desde los años sesenta se toman medidas de reducción de los servicios públicos y sociales que hoy dejan sin escuela, sin trabajo y sin futuro a la inmensa mayoría de la humanidad, en particular a los jóvenes y a los niños que son el futuro de la humanidad… Y porque desde entonces el discurso oficial muestra más y más su falsedad, su falta de respeto a la palabra, su falta de respeto a las personas, su falta de respeto a la moral pública, su inmensa capacidad de mentir, su maquiavélica capacidad de convertir la realidad en escenarios de falsas luchas en las que se enfrentan unos pueblos contra otros, unas culturas contra otras, unos jóvenes contra otros, para que pueblos, culturas y jóvenes se destruyan entre sí, a reserva de destruirlos también con campañas de odios raciales, de odios religiosos, y con todo tipo de narcóticos y de armas que les venden a trasmano y que permiten a quienes los producen y distribuyen hacer inmensos negocios a costa incluso de su propia juventud, hoy principal consumidora del mundo. Por donde se vea las víctimas preferidas son los jóvenes, y como los jóvenes son quienes más resisten, son también a quienes más enajenan, a quienes más destruyen, con el escapismo de las drogas, y con bandas trasnacionales de narcotraficantes que los reclutan por las buenas o por las malas al tiempo que los enfrentan con sus propias comunidades, con las comunidades a las que antes defendían, así les hacen perder el sentido de la vida y el sentido de la lucha contra la opresión, contra la explotación y la exclusión, y los reclutan para juegos de guerra en que luchan como pandillas de mafiosos por pequeños territorios a cuyos vecinos les venden seguridad, en vez de luchar al lado de sus pueblos y de su gente por ese otro mundo posible, que hoy corresponde a un programa de acción y de creación más rico que cualquiera de los anteriores en los valores que defiende y que apuntan a otra libertad, a otra justicia, a otra democracia que se construyan desde abajo y con los de abajo y de las que los campesinos mayas zapatistas son los pioneros, con muchos otros pueblos de América y del mundo, que traen para el mundo un proyecto de paz y de libertad, de justicia y de democracia, y a los que ciega y criminalmente se contesta con ataques y asedios, con intentos de corrupción y cooptación, como si sus luchas no fueran la más segura forma de defender la vida en la Tierra y ese buen vivir sin el mal vivir de nadie que reclaman los indios de los Andes. Tal vez algunos piensen que exagero, cuando todo lo que digo está basado en investigaciones y trabajos sobre los problemas de la juventud y de los pobres de la Tierra, y sobre la forma en que los atacan, desorientan y enajenan quienes les temen y quienes en la llamada sociedad del conocimiento imponen las políticas educativas del desconocimiento; quienes en nombre de la libertad del mercado imponen la desregulación y el desempleo de los trabajadores, quienes en la educación imponen los criterios de la privatización del conocimiento y de la transformación de los educandos en meros instrumentos o robots que les permitan disminuir riesgos y optimizar utilidades y riquezas. Tal vez algunos piensen que me estoy saliendo del tema, porque en realidad supongan que debo hablar nada más de la educación, pero de la educación estoy hablando. Y pienso que como jóvenes estudiantes de esta u otra institución escolar –o como simples jóvenes ustedes, y nosotros como profesores no tan jóvenes o muy viejos–, tenemos que plantearnos la educación del carácter, de la voluntad y la moral de lucha como la base de cualquier educación. A mi memoria vienen las cartas del lord Chesterfield a su hijo, en las que le enseña cómo guardar el control de sí mismo hasta en los momentos más difíciles, y le transmite varios pensamientos sobre el arte de vivir, pensar y luchar. Y también a mi memoria viene aquella reflexión de un líder de la independencia de un país asiático que dijo: Debemos tener músculos de hierro y nervios de acero. Y me acerco al sureste mexicano, y recuerdo el discurso de una comandante zapatista que con su voz dulce y su tono cantado y firme, en una gran asamblea de la selva Lacandona, nos dijo: Lo primero para conocer es perder el miedo. Y, bueno, pues ya que estoy en la Lacandona, donde hago mis estudios pos-doctorales desde 1994 en que me invitó a acompañarlo en su caminar por los derechos de los pueblos indios, ese grande obispo que recientemente falleció y que se nombraba don Samuel Ruiz, y donde me hice adherente zapatista, y donde he aprendido más de lo que ustedes puedan imaginar… donde aprendí a oír más, a dialogar más, a pensar y actuar más; donde aprendí a vincular conocimientos y saberes del aula y del campo, a entender desde abajo y a la izquierda que el corazón tiene razones que la razón no comprende y que se manifiestan muchas veces en formas no verbales sino de solidaridad y de apoyo mutuo, y donde advertí cómo seguimos siendo un país incompleto y que no se reconoce a sí mismo porque no reconoce al indio, y no se da cuenta de la grandeza del indio y de México, de la dignidad y la identidad de los pueblos originales, y de la imposibilidad de que México sea una avanzada del mundo mientras no se entienda que el proyecto zapatista de emancipación no es sólo un proyecto de emancipación para los indios de México o de América, sino un proyecto de emancipación y sobrevivencia para todos los seres humanos que quieran con la vida hacer real la libertad. Bueno, pues algo de eso aprendí y tiene que ver con otros conocimientos que llevo aprendiendo desde hace ya varias décadas, unos sobre las nuevas ciencias de la complejidad y las tecnociencias, y otros sobre las humanidades y las formas en que desde el siglo XVIII se vinculan las luchas por la cultura, por la independencia, por la justicia y el socialismo, por la democracia y la libertad. Y en eso estaba cuando me recordaron que hace cuarenta años fui a Naucalpan a inaugurar el proyecto de bachillerato del CCH, y me hicieron pensar en un mensaje que quiero transmitirles para terminar un texto que empieza a ser demasiado largo. Estoy seguro, en primer término, que la educación propia y de los demás es una lucha actual por el aprender a aprender a pensar, a leer y escribir, a razonar, a recordar, a experimentar y practicar, lo que implica un desarrollo del pensamiento crítico, reflexivo y creador, un amor a la lectura de la poesía y la narrativa, un acercamiento a las ciencias de la historia y de la sociedad, un conocimiento de las matemáticas como lenguaje para razonar y hacer ciencias, un conocimiento de las ciencias experimentales y de la práctica de las utopías, así como una práctica de los oficios manuales y de los juegos y deportes, tareas que no son abrumadoras cuando se emprende el aprendizaje como una actividad vital que no se deja y que se sabe combinar con el trabajo, la lucha y la fiesta en el aprendizaje de una cultura general y en el dominio de algunas especialidades y oficios en que se adentra y ejercita uno más, si no quiere uno reducirse a ser ni un sabelotodo ni un especialista eficiente pero inculto. Estoy seguro, por otra parte, que en estos cuarenta años las innovaciones de las ciencias y las tecnociencias nos obligan a actualizar muchos de nuestros conocimientos y a seguir aprendiendo a aprender, a lo que también estamos obligados si queremos descubrir, con nuestro propio saber y entender, los nuevos y ricos proyectos de la emancipación humana por los que debemos luchar sin cejar, a sabiendas de que como maestros tenemos que preparar a la juventud para entender el mundo y para cambiarlo, y como estudiantes también. Estoy seguro que los profesores y estudiantes del CCH y de nuestra Universidad magnifica sabremos cumplir con nuestro deber. Gracias.
domingo, 6 de noviembre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
viernes, 23 de septiembre de 2011
Poder soviético
¿Qué es el Poder soviético? ¿En que consiste la esencia de ese nuevo poder, que no se quieren o no pueden comprender todavía en la mayoría de los países? Su esencia, que atrae cada día más a los obreros en todas las naciones consiste en que, el Estado era gobernado antes, de uno u otro modo, por los ricos o los capitalistas, mientras que ahora lo gobiernan por vez primera (y además en masa), precisamente, por las clases a las que oprimía el capitalismo. Mientras exista la dominación del capital, mientras la tierra siga siendo propiedad privada, el Estado lo gobernará siempre, incluso en la república más democrática y más libre, una pequeña minoría, integrada en sus nueve décimas partes por los capitalistas o ricos.
Por vez primera en el mundo, el poder del Estado ha sido organizado en Rusia de modo que sólo los obreros y los campesinos trabajadores, excluyendo a los explotadores, constituyen organizaciones de masas, conocidas como Soviets, a los que se les transfiere todo el poder. Esa es la causa de que, por más que calumnien a Rusia los representantes los representantes de la burguesía en todos los países, la palabra “Soviet” no sólo se ha hecho comprensible en todo el mundo, sino popular, querida para los obreros, para todos los trabajadores. Y precisamente por eso, el poder soviético cualesquiera que sean las persecuciones de que se haga objeto a los partidarios del comunismo en los distintos países, triunfará en todo el mundo de modo ineludible e inevitable en un futuro próximo.
Sabemos muy bien, que todavía tenemos muchos defectos en la organización del poder soviético. Este no es un talismán prodigioso. No cura de la noche a la mañana todos los males del pasado, el analfabetismo, la falta de cultura, la herencia de la guerra salvaje, las consecuencias del capitalismo rapaz. Pero, en cambio, permite pasar al socialismo. Ofrece a los oprimidos la posibilidad de elevarse y de tomar cada vez más en sus manos toda la gobernación del estado, toda la administración de la economía, toda la dirección de la producción, cada vez más en sus manos.
El poder soviético es el camino del socialismo, hallado por las masas trabajadoras y, por eso, un camino seguro e invencible.
Discurso de Lenin.
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Nuestra bandera
José Revueltas
Se ha dicho que el Movimiento Estudiantil Julio-Agosto de 19681 carece de una bandera –es decir, de objetivos precisos y “miras elevadas”, conforme al trasnochado lenguaje de los monitores editorialistas de la prensa más corrompida del mundo, la mexicana– y que, junto a esta falta de bandera, índice de gratuidad de nuestro Movimiento, éste se ampararía en una supuesta situación de privilegio social y económico de que el estudiante goza en violento contraste con otras capas de la sociedad menos favorecidas, que sin embargo son las que pagan en su mayor parte la educación superior.
Con esto se quiere tender una cortina de humo que oculte no sólo el contenido real de nuestros propósitos, sino la raíz y razón de los mismos, condicionados por una situación general de imposturas políticas, de ejercicio arbitrario y monopolista del Poder, de negación de las libertades y derechos ciudadanos, de falsificaciones jurídicas y procesos amañados que, en cualquier otro país, acreditarían al poder judicial como reo de asociación delictuosa; situación general, condicionante de nuestros objetivos, repetimos, que tiene largos años de existir y no se circunscribe tan sólo a la etapa que como jefe del Ejecutivo lleva en su desempeño el licenciado Díaz Ordaz al frente de la República.
Tenemos, pues, una bandera de principios, aparte la reclamación de agravios que representan los seis puntos de nuestra demanda en contra de las autoridades. En sus comienzos, quizá nuestro Movimiento se hubiese satisfecho con la reparación de daños y la remoción de los culpables de aquéllos. Pero en México se ha totalizado a tal extremo el sistema de opresión política y de centralismo en el ejercicio del Poder –desde a nivel de gendarme hasta al de Presidente– que una simple falta a los “reglamentos de policía y buen gobierno” confronta al más común de los ciudadanos con todo el aplastante aparato del Estado y de su naturaleza de dominio impersonal, anónimo, despótico, inexorable y sin apelación posible, sobre el individuo y la comunidad en su conjunto. Los sindicatos obreros regimentados, amordazados, sin el menor resquicio mediante el cual ejercer su independencia; el derecho de huelga convertido en una cínica ficción; la capacidad de corrupción, de amoralidad y de renuncia al espíritu crítico, como requisito forzoso e inexcusable, para todos aquellos que aspiren a dirigir una federación sindical, una liga de comunidades agrarias, un comité de partido, oficial o no, una empresa o, lo que ya es el colmo (y entre nosotros se llegaron a dar los casos), hasta una simple sociedad de alumnos de alguna facultad o escuela. Inútil señalar más ejemplos de esta increíble degradación social a la que sus dirigentes, ensoberbecidos y ciegos, pueden conducir a un país.
Cada agrupación –no importa de la que se trate ni de lo que se proponga– que quiera luchar en México de un modo independiente y fuera de los canales “autorizados” por el régimen, ha de comprobar por su propia experiencia esta situación insufrible e irrespirable que vive nuestro país desde hace mucho, pero que no sólo no se deteriora con el tiempo sino que cada vez se afina y perfecciona más. Por supuesto, tal tipo de agrupaciones, si han intentado existir, desaparecen apenas nacidas o se corrompen, pero lo cierto es que ya no pueden darse en el México de nuestros días.
Nuestros detractores tienen razón: los estudiantes somos una capa social “privilegiada”. Tenemos el privilegio político de ser los únicos –o casi los únicos– a quienes en México aún se les puede permitir el delito de la honradez y la independencia, no porque la clase gobernante quiera ni mire con buenos ojos que así sea, sino porque no se ha logrado mediatizarnos ni uncirnos a su maloliente carro de infamias.
Practicamos este deber y ejercemos este derecho para que en el futuro inmediato, para que hoy mismo, el pueblo entero, la clase obrera, los campesinos, los intelectuales, se conviertan también en esas capas “privilegiadas” capaces de pelear en defensa de su propia dignidad humana y junto a las cuales nosotros lucharemos siempre con orgullo.
Una infracción a los reglamentos de policía (una reyerta de poca monta entre dos escuelas) que atrajo en su contra la más desproporcionada, injustificada y bestial de las represiones, tuvo la virtud de desnudar de un solo golpe lo que constituye la esencia verdadera del poder real que domina en la sociedad mexicana: el odio y el miedo a la juventud, el miedo a que las conciencias jóvenes e independientes de México, receptivas y alertas por cuanto a lo que en el mundo ocurre, entraran a la zona de impugnación, de ajuste de cuentas con los gobernantes y estructuras caducos, que se niegan a aceptar y son incapaces de comprender la necesidad de cambios profundos y radicales. Este miedo de las viejas generaciones corrompidas fue lo que apareció con toda su brutal claridad ante nuestros ojos al solo contacto con los acontecimientos de julio, que nos han enseñado más que todo lo que pudiéramos haber aprendido en las aulas.
Nuestro Movimiento, por ello, no es una algarada estudiantil más. Esto deben comprenderlo muy bien las viejas generaciones cuyas mentes se obstinan en querer ajustar las nuevas realidades a los viejos esquemas obsoletos de su “revolución mexicana”, de su “régimen constitucional”, de su “sistema de garantías” y otros conceptos vacíos, engañosos, de contenido opuesto a lo que expresan y destinados a mantener y perfeccionar la enajenación de la conciencia colectiva de México a la hipocresía social que caracterizan al régimen imperante.
Correspondemos con esta actitud al sacrificio que las capas más necesitadas de la sociedad, la clase obrera y los campesinos (y, entre ellos, pertenezcan al nivel económico que sea, nuestros padres) tienen que hacer para el sostenimiento de la educación superior. Esta es la única forma de agradecerles: nuestra lucha por una sociedad nueva, libre y justa, en la cual se pueda pensar, trabajar, crear, sin humillaciones, sobresaltos, angustias y mediatizaciones de toda especie.
Estudiamos precisamente para obtener esto y no creemos que la dedicación a la cultura pueda tener ninguna otra razón de ser que la de colocar al hombre, al ser humano vivo, tangible y sufriente, en el centro de todas las preocupaciones.
A las otras clases sociales no les debemos nada ni les estamos obligados con nada. A los miembros de la oligarquía, a los satisfechos burgueses viejos y nuevos, a la clase dominante surgida de la revolución mexicana, no tenemos ninguna otra cosa que plantearles sino la obligación que tienen de pagar y pagar cada vez más, en dinero, por lo pronto, en tanto que llega la hora en que paguen con su desaparición histórica del panorama humano.
Que nadie pretenda llamarse a engaño. No estudiamos con el propósito de acumular conocimientos estáticos y sin contenido humano. Nuestra causa como estudiantes es la del conocimiento militante; refuta y transforma, revoluciona la realidad social, política, cultural, científica.
No se engañen las clases dominantes:
¡Somos una Revolución!
Esta es nuestra bandera.
Comité de Lucha de la Facultad de Filosofía y Letras
Ciudad Universitaria, 26 de agosto de 1968
1*.-El 22 de agosto de 1968, el gobierno, por medio del secretario de Gobernación Luis Echeverría, acepta entablar el
diálogo con los representantes de los estudiantes. Estos últimos exigen que ello se realice públicamente. Se realizan
contactos, sin llegar a un acuerdo.
Nota: Los invitamos a que comenten, a preguntar y a cuestionar. También les dejamos el link de la página de Fb: Nucleo Estudiantil Revolucionario o nos pueden mandar un correo para contactarnos: nucleoestudiantil@hotmail.com
martes, 20 de septiembre de 2011
Introducción
Los estudiantes de universidad pública, sabemos que somos los hijos de la clase trabajadora, ya que la gran mayoría (si no es que todos) de los que ahí estudiamos, provenimos de padres trabajadores (ya sea en una oficina, una fabrica, un pequeño comercio, etc.), y debemos tener bien claro que lo único que nos dejaran será educación, por ende esperanza para el futuro; con ello también nos dejan la responsabilidad no solo de asistir a la escuela y aprender lo que ahí se imparte, si no exigir una educación de calidad, popular, científica, laica y desde luego oponernos de manera intolerante ante cualquier indicio de privatización de nuestra universidad.
Frente a nuestra clase se encuentra otra, totalmente antagónica (en principios, ideología, teoría, objetivos, practicas y fines); llamada clase burguesa o dominante que tienen bajo su cargo los medios de producción como empresas, industrias y monopolios, desde luego son ellos los dueños de los recursos financieros y los patrones de la clase política. La burguesía en México como en casi todo el mundo, se ha caracterizado por querer privatizar todo, como por ejemplo: los recursos naturales (gas, agua, petróleo, bosques y selvas) las telecomunicaciones, la electricidad, el campo, los servicios financieros, el transporte; en fin, siguiendo su lógica, todo los servicios y el territorio nacional se puede privatizar. Por supuesto que la educación no esta exenta de esta tendencia privatizadora. Reduciendo al estado con la única tarea de defender sus intereses por medio de leyes, policías, militares y cárceles.
Cabe mencionar, que es necesario oponerse a la privatización de todos los sectores, sin embargo, hoy en día, por diferentes circunstancias, no existe una organización con la fuerza y la capacidad de aglutinar a todos los sectores populares: (obreros, campesinos, indígenas, estudiantes y magisterio) para enfrentar abiertamente una lucha no solo contra las privatizaciones, si no contra el sistema capitalista y su clase que son los causantes de los grandes males. Sin embargo, nosotros no esperaremos a que llegue el partido o los iluminados que nos logre salvar, si no que hemos decidido comenzar y hacer un esfuerzo por que nuestra realidad cambie, ya que nosotros no podemos quedarnos estáticos ante la realidad; para ello tendremos que contribuir en esta lucha con propuestas, análisis, discusiones y acciones para lograr incidir en este momento en el medio en el que nos desarrollamos, que ahora es en la escuela y es por eso que ahí tendremos que empezar a construir, sabemos que esto no se lograra si no existe una organización estructurada que tenga objetivos claros no solo en lo que quiere si no en como lo lograra, por ello es que nosotros tendremos la ardua tarea de buscar en cada aula, en cada escuela, en cada barrio a los compañeros que formen parte del núcleo, nuestra organización, tomando como primer objetivo tener una formación política ideológica, teórica y practica.
En esta lucha, tiene un papel fundamental el estado (gobierno, parlamento, leyes, policías, militares etc.) que es responsable de las políticas que han dejado a muchos jóvenes fuera de las escuelas y sin trabajo o un trabajo totalmente precarizado, fortaleciendo así, a los grupos de la delincuencia organizada, dando un golpe mortal para el futuro y el presente de un país y de una sociedad entera cada vez mas sumida en la violencia, en la crisis, en la decadencia, en la muerte, sumida en la barbarie…
Por estas y otras razones nos oponemos a la privatización de la educación: sea abierta y declarada como en 1999 con el Plan Barnes o sea encubierta y disfraza por medio de cobros ilegales y exámenes socioeconómicos y tendremos la obligación como grupo de enfrentar decididamente estos embates.
lunes, 19 de septiembre de 2011
NUCLEO ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO
El Núcleo Estudiantil Revolucionario nace cómo una necesidad de crear el primer embrión de una organización, que sea el medio por el cual participemos activamente en los procesos y coyunturas no sólo del movimiento estudiantil, si no de la sociedad, ya que la Universidad es sólo el reflejo de ella; donde logremos rescatar al movimiento estudiantil critico, propositivo y combativo que se desarrolla cotidianamente, no solo en asambleas y marchas, si no el aula de clases.
La razón por la cual hemos decidido formar una organización y dejar de ser individuos dispersos y aislados, se debe a la experiencia de las luchas del pasado, que nos ha demostrado que la pura voluntad y el animo no son capaces de lograr el mas mínimo cambio; que es necesario construir una organización con cimientos fuertes bajo una política diferente, formativa, con principios, propuestas y acciones fundamentada en la teoría; teniendo claro que el enemigo común (la burguesía) esta organizada y no podremos enfrentarla jamás como individuos solos, distantes, aislados y divididos.
Sabemos que la única solución a los grandes problemas económicos, políticos, sociales y culturales es el socialismo, sin embargo, mentiríamos si hablamos de estar cerca de vivirlo; al mismo tiempo, es necesario desde ahora desarrollar propuestas encaminadas a llegar al socialismo y que de inicio haya cambios: El Poder Popular.
Esto no es otra cosa más que el control de territorios: cómo la escuela, el campo, las fábricas, los barrios y colonias por medio de organismos populares que logren sustituir a los medios burgueses; disputándole cuando sea pertinente órganos y espacios burgueses para transformarlos al servicio del pueblo.
No debemos caer en la ingenuidad y pensar que las autoridades gubernamentales, universitarias o partidos políticos hagan cambios para mejorar la situación nacional, académica y política (las negociaciones tendrán que ser meramente estratégicas sabiendo que las soluciones no vendrán de ellos) cuando se a dejado claro que la función principal del gobierno es golpear a los movimientos y en el mejor de los casos frenarlo como a diario intentan las autoridades universitarias.
No debemos caer en la ingenuidad y pensar que las autoridades gubernamentales, universitarias o partidos políticos hagan cambios para mejorar la situación nacional, académica y política (las negociaciones tendrán que ser meramente estratégicas sabiendo que las soluciones no vendrán de ellos) cuando se a dejado claro que la función principal del gobierno es golpear a los movimientos y en el mejor de los casos frenarlo como a diario intentan las autoridades universitarias.
De esta manera anunciamos el nacimiento del Núcleo Estudiantil Revolucionario, haciendo un atento llamado a los estudiantes y jóvenes en general a estudiar, organizarse y luchar junto a nosotros.
Del Poder Estudiantil.
Al Poder Popular.
Luchar, Crear, Consolidar
Poder Popular
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